La Licenciatura en Ingeniería Química según una Ingeniera [Entrevista]

En este artículo te vamos a compartir la edición de una entrevista realizada a la Ingeniera, Viviana Nielsen. En ella contará sobre diversos detalles acerca de la Licenciatura en Ingeniería Química según su experiencia. ¡Sigue leyendo para conocer más sobre esta profesión!

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Entrevista a una Ingeniera Química

Al momento de decidir qué estudiar, una de las cuestiones fundamentales es conocer la voz de egresados que den cuenta de su experiencia en el mundo laboral, y de su paso por la carrera. Es por ello que en esta nota vamos a desarrollar la entrevista realizada a la Ingeniera Viviana Nielsen, donde nos contará por qué decidió estudiar la Licenciatura en Ingeniería Química.

Además veremos sus inicios en la carrera, su trabajo como docente, cómo es desarrollarse en el exterior, los prejuicios hacia las mujeres ingenieras, y muchos otros temas más que te ayudarán a decidir si esta es la profesión ideal para ti.

¿Quién es Viviana Nielsen?

Viviana Nielsen es una Ingeniera Química graduada de una prestigiosa universidad pública. Está especializada en procesos químicos, además es docente con certificado internacional, por lo que ha trabajado en distintos países como Suiza y Estados Unidos.

Los inicios en la Licenciatura de Ingeniería química

¿Cómo llegaste a la profesión? ¿Ya sabías lo que querías estudiar de pequeña?

Me gradué de la preparatoria en 1981 en un colegio bilingüe, y me costó mucho decidir qué es lo que quería ser. Siempre fui una buena alumna, la típica nerd. Me resultaba muy fácil todo lo que era matemática, ciencias, pero tenía una gran vocación artística, además que también me gustaba mucho la sociología y psicología, por ello me resultaba complicado elegir qué estudiar en la universidad.

Recuerdo que en los últimos dos años de estudio en la escuela, había platicado mucho con todos los profesores sobre qué quería estudiar. Siempre decía que iba a ser arquitecta, tenía momentos donde decía que quería ser actriz y en el último año, mi padre tuvo una conversación muy seria conmigo. En esa charla me dijo que si quería llegar alto y tener un cierto nivel de vida, tenía que hacer una carrera técnica. Aquello fue como un shock para mí. Si bien lo pude haber criticado, ya que lo que me dijo me marcó mucho debido a que él era una figura muy fuerte en mi vida, en realidad me ayudó a poder decidir entre tantas profesiones.

Hice la prueba vocacional y lo gracioso es que me salió sociología como primera carrera y como segunda la carrera de ingeniería. Mi madre trató de conseguir amigos químicos, ingenieros y arquitectos para que hablaran conmigo sobre cómo era trabajar en esa profesión. Porque una cosa es el estudio de esa carrera y otra cosa es el día a día.

¿Cómo fue tu experiencia estudiando la Licenciatura en Ingeniería Química?

En la universidad donde estudié, esta carrera fue una de las últimas en crearse, pero ya para entonces era una carrera muy completa. A decir verdad, yo no la elegí por vocación, sino que estaba guiada por lo que me dijo mi papá, además que se me daba muy fácil las matemáticas y las ciencias en general.

Durante la carrera éramos muchas mujeres, no recuerdo exactamente el número, pero éramos bastantes. Lo que puedo decir de la cursada de Ingeniería Química es que fue brutal. En los primeros dos años se daban 45 horas de clases por semana. Esto funcionaba como un filtro, ya que en ese tiempo un 20 o 30% de las personas que abandonaban.

Por mi parte, no me sentía tan a gusto con la carrera, yo era muy buena alumna, pero sentía que a la ingeniería le faltaba ese toque artístico, pero cuando iba a cursos de teatro, me daba cuenta que era demasiado estricto y estructurado.

Pero bueno, eventualmente cursé seis años de carrera y logré graduarme. Recuerdo que cuando tenía 19 años di clases de química orgánica con un doctor muy conocido de la época, y él me ofreció ser asistente de laboratorio. Ese fue mi primer trabajo. Cuando me gradué, recibí una beca de trabajo para una industria metalúrgica que producía aluminio, y ahí fue donde empezó mi carrera profesional como Ingeniera Química.

La experiencia laboral como Ingeniería Química

Háblanos de tu primera experiencia laboral como profesional en la Industria Metalúrgica. 

Era un área dura la metalúrgica. Yo fui la primera ingeniera mujer que contrataron, aunque después vinieron varias más. Una de ellas fue compañera mía en la universidad, y en el trabajo nos respetaban mucho, porque éramos dos mujeres ingenieras. Los operarios nos cuidaban muchísimo, porque esa es una industria dura para la mujer. Se hacían barras de aluminio de 30 centímetros de espesor, la fundición era a temperaturas extremas, por lo que siempre debíamos andar con indumentarias de seguridad.

Pero lo disfruté mucho. Me gustaba escuchar el ruido de la planta trabajando, la investigación que se hacía, probar cosas nuevas. Empecé en el puesto de Ingeniera en Procesos Químicos, por la beca de un año que me dieron. Al cumplirse el tiempo, me contrataron para trabajar como efectiva y trabajé allí por siete años. Durante ese tiempo, pasé por distintos puestos, incluso llegué a ser Gerente de Desarrollo de Procesos.

Llegó un momento donde compraron a otra empresa y se unieron con otra gran compañía metalúrgica, por lo que empecé a trabajar bastante lejos de casa. En ese tiempo, ya tenía dos hijos, por lo que le invertía demasiado tiempo al trabajo y poco a ellos, por lo que empecé a buscar distintas opciones. Luego conseguí un puesto en una planta de alimentación.

Durante varios años fui pasando de empresa en empresa, y hubo un momento de mi vida que dije que no quería sacrificar mi vida personal por estar viajando a cada rato. Mi esposo también era ingeniero químico y le llegó una oferta de trabajo desde Suiza. Era una beca de año y medio, pensé que era una gran oportunidad para dejarla pasar.

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La experiencia laboral en el exterior 

¿Cómo fué la experiencia en Suiza?

Fue durísimo. Aunque todo depende de la perspectiva con que lo veas. Hay personas que han pasado por varios países y no se les hace tan difícil, pero nosotros, viniendo de una país de Latinoamérica, fue un shock cultural tremendo. Recuerdo que en uno de los sitios donde trabajé recibíamos a los expatriados en el aeropuerto, lo llevábamos a su casa, había fiesta y durante toda la primera semana, se les invitaba a cenar.

Recuerdo el día que llegamos a Suiza. Era un día lluvioso, teníamos ocho maletas, dos niños pequeños. Salimos del aeropuerto, tomamos un taxi y llegamos al apartamento alquilado y la llave se encontraba en el buzón y eso fue todo. Ahí fue donde me pregunté “¿Dónde está toda la calidez humana?” Era muy distinto a como era en casa.

De hecho, recuerdo el primer día de clases de uno de mis hijos. Lo llevamos a la nueva escuela y la maestra lo recibió con un apretón de manos, cuando en nuestro país, cada vez que iniciaba en un colegio nuevo, lo recibían con un gran abrazo. Además, no hablábamos con nadie, porque todos hablaban alemán, así que sí, fue muy duro, todo era muy diferente. Estuvimos un año y medio de beca allí y después llegó una oferta de trabajo a mi esposo desde Estados Unidos y nos mudamos para el país del norte. Era una prueba de dos años, pero nos terminamos quedando cuatro años. Finalmente volvimos a Suiza.

¿Cómo fueron esos años de vivir en el exterior?

Al principio, nuestra meta era que nuestros hijos estuviesen bien asentados, porque les costaba mucho, ya que ellos ni siquiera hablaban inglés. De hecho, nos mudamos a Estados Unidos sin que ellos conocieran el idioma. A nuestro hijo mayor le costó adaptarse, y con el tiempo me di cuenta que debía hacer algo.

Al volver a Suiza, empecé a buscar trabajo ya que sólo tenía permiso de residencia. Lo primero que hice fue realizar un curso intensivo de alemán, el cual duró seis meses. Hablaba muy mal, pero al menos podía comunicarme. Empecé a mandar cartas, un total de 52 hasta que por fin me aceptaron en un trabajo.

Mi primer trabajo en Suiza fue en una multinacional farmacéutica y de biotecnología, cuyo lugar de trabajo quedaba a dos horas y cuarto de mi casa. Al ofrecerme ese trabajo, lo primero que pensé fue en mis hijos, si iba a tener tiempo para ellos, pero mi esposo me apoyó mucho en esto, por lo que decidí aceptarlo, me ofrecieron trabajar por medio algunos días a la semana.

Recuerdo que mi jefe me decía que yo estaba muy acostumbrada a tener gente a mi cargo y contar con mucha responsabilidad, pero que ahí me iba a encargar de la ingeniería de procesos nada más. Se podría decir que no valoraron mi historia, quizás por venir de Latinoamérica. Una cosa distinta hubiese sido con alguien de 20 años, joven, pero yo tenía 37 años.

¿Crees que te hubieran tratado distinto si hubieses venido de otro país, como por ejemplo Estados Unidos?

Me parece que sí, porque ese prejuicio existe. Te contaré una anécdota. En uno de mis trabajos, a los ocho meses me cambiaron de puesto y después descubrí que fue porque había un colega mío que no quería trabajar porque no hablaba alemán. Así que necesitaban una persona que hablase su idioma para dirigirlo.

Eso fue la primera vez que estuve en Suiza, porque la segunda vez que volvimos, como veníamos de Estados Unidos, cuando alguien me preguntaba de dónde venía, yo decía que de allí, y el trato fue totalmente distinto, por lo que sí, sí existe un prejuicio a los latinos.

Trabajo como docente

¿Nos puedes contar sobre tu trabajo como docente? ¿Cómo fue que llegaste a la enseñanza?

Al principio yo no tenía tanta vocación con la química, me gustaba más lo artístico, y poco a poco también descubrí que me encantaba la docencia, pero en mi país natal iba a ser muy difícil hacer una carrera universitaria, trabajar y atender dos niños, para mí era imposible.

Como ya sabes, estuvimos en Suiza por año y medio, después le llegó oferta laboral a mi esposo desde Estados Unidos, allí me dediqué a estudiar canto, por puro hobby. Después de cuatro años volvimos a Suiza y allí es cuando empecé a preguntarme: “¿Cómo hago para dedicarme a la docencia?”. En Suiza no iba a poder, porque mi alemán no es muy bueno y si quería dar clases en inglés, iba a necesitar un certificado.

Pero tuve mucha suerte, porque volvimos a mudarnos a Estados Unidos, y allí fue que tomé la decisión de aplicar para universidades e hice la carrera de certificación en Michigan.

¿Cómo se hace para estudiar y trabajar en el exterior como profesor?

Generalmente, si estás haciendo cualquier carrera de grado existen muchas universidades en línea en las que se imparten cursos donde te dan algo llamado Teaching Certificate. Es decir, te obligan a tener un certificado de docencia. Este certificado se puede obtener en uno o dos años, y te habilitará, si tienes experiencia, para dar clases en cualquier escuela del mundo. Y normalmente, un profesor de nivel internacional, cada tres o cinco años viaja a otro país.

Para mí eso fue una oportunidad muy enriquecedora. Por ejemplo, en el colegio donde doy, hay estudiantes que representan a 85 países, por lo que es una mezcla impresionante de culturas y de distintas personalidades, lo cual siempre me ha parecido algo enriquecedor.

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Características de la Licenciatura en Ingeniería Química

¿Nos podrías detallar cuál es el campo laboral de una egresada de la Licenciatura en Ingeniería Química?

Tal como comentaba antes, una cosa es el estudio y otra cosa es el día a día de la profesión. Con la carrera de Ingeniería Química, por ejemplo, casi nadie te lo dice, pero se suele trabajar en plantas químicas que generalmente están alejadas de la ciudad, es decir que necesitas de mucho tiempo para poder ir al lugar de trabajo.

Recuerdo cuando tenía 17 años, una de las personas con las que hablé fue con un doctor que era una eminencia en la universidad donde estudié. Él era químico, por lo que me dio muy buenos consejos y una de las cosas que me dijo es que la Ingeniería Química abarca muchas áreas. Se puede trabajar en alimentos, se puede trabajar en petroquímica y en una infinidad de industrias.

También está la parte de medicamentos, porque en ella intervienen la microbiología y bioquímica, y el ingeniero químico tiene ciertos conocimientos que pueden ayudar con los procesos y equipos. En mis tiempos, la ingeniería química se inclinaba más a la petroquímica, pero hoy en día hay más ramas por las que inclinarte, como lo son alimentos, farmacéutico o bioquímica.

Mitos de la Ingeniería Química 

Es un hecho que hay pocas mujeres trabajando en Ingeniería en proporción con los hombres. ¿Crees que hay diferencias en la carrera con respecto al género?

Yo empecé hace dos años el club de Stanford Gallas en el colegio especialmente para eso, porque dando clases me di cuenta de dos fenómenos muy interesantes. Digamos que en una clase yo tenía mitad chicas y mitad varones, y muchas veces pido que en los reportes de laboratorio que se autocorrijan, lo cual es algo que se llama Self Assessment, que sirve para que los alumnos se den cuenta de dónde están parados con respecto a sus conocimientos.

Y algo que me llamó poderosamente la atención, fue que las chicas siempre se colocaban uno o dos puntos menos en su calificación final. Ellas pensaban que tenían cinco o un seis de calificación, cuando en realidad tenían un siete o un 8. Cosa que con los varones era totalmente al contrario ya que si su nota era un seis, ellos solían corregirse con ocho o nueve. Eso es algo que podías ver año tras año. 

Era muy interesante, porque se puede concluir que las mujeres nos ponemos esa presión encima de ser perfectas incluso para sacar notas altas, cuando los hombres son todo lo contrario.

Otro fenómeno que me percataba, era que en las clases donde había mucha ingeniería, los varones tenían mucha más confianza en ellos mismos que las mujeres. Los hombres agarraban los objetos y se ponían a construir cosas, pero si había una mujer en el grupo, a ésta le daba miedo agarrarlo porque lo podía romper.

Esto me hizo pensar que a las mujeres que les gustan las ciencias, matemáticas e ingeniería, había que ofrecerles un lugar seguro, un lugar donde se sintieran cómodas y que pudieran ayudarse entre ellas, más tranquilas y sin presión alguna. El resultado de ello es impresionante, ya que yo presentaba proyectos de robótica y podía ver cómo las mujeres probaban cosas sin miedo y se ayudaban unas con otras, por lo que pienso que esto es una gran solución.

Además de que hay que convencer a las mujeres que nosotras podemos hacer ingeniería de igual manera que lo hacen los hombres, que no tengan miedo y que prueben cosas nuevas.

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¿Dónde estudiar la Licenciatura en Ingeniería Química?

Si luego de leer cómo fue la experiencia de Viviana te dieron ganas de estudiar la carrera de Ingeniería Química, entonces te contaremos algunas de las instituciones que dictan esta profesión:

Universidades Privadas

  • Anáhuac México
  • UAG – Universidad Autónoma de Guadalajara
  • Universidad Iberoamericana de México
  • ITESO – Universidad Jesuita de Guadalajara
  • Universidad La Salle
  • U-Erre – Universidad Regiomontana
  • UNITEC – Universidad Tecnológica de México
  • Universidad UNE
  • UPAEP – Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla
  • Universidad Iberoamericana Puebla
  • Tecnológico de Monterrey
  • Universidad de Puebla

Universidades Públicas

  • UDG – Universidad de Guadalajara
  • Universidad Autónoma de Baja California
  • UNAM – Universidad Nacional Autónoma de México
  • Universidad Autónoma Metropolitana
  • Instituto Tecnológico de Toluca
  • Universidad Autónoma de Coahuila
  • Tecnológico de Estudio Superiores Ecatepec
  • Universidad Autónoma del Estado de Morelos
  • UAEM – Universidad Autónoma del Estado de México
  • Universidad Veracruzana
  • Instituto Tecnológico de Mexicali
  • Universidad Autónoma de Tamaulipas
  • Instituto Tecnológico de Celaya
  • Universidad de Guanajuato
  • UADY – Universidad Autónoma de Yucatán
  • Universidad de Sonora

Si deseas conocer la lista completa de institutos y universidades, tanto privadas como públicas, te recomendamos ingresar a nuestro sitio haciendo clic aquí.

¿Se puede estudiar Ingeniería Química en línea?

Lamentablemente la licenciatura en Ingeniería Química no se puede estudiar en línea debido a que su plan de estudios no se puede adaptar a esta modalidad. Esta carrera requiere de prácticas dentro de laboratorios, por lo que la virtualidad no es una opción. 

Si tienes ganas de conocer qué carreras pueden estudiar en línea, te recomendamos checar la nota “Carreras en línea: qué son, cuáles hay, dónde se estudian y qué ventajas tienen”.

Prueba EduMatch, nuestro Test Vocacional

Saber cuál es nuestra vocación y con qué habilidades contamos es fundamental, ya que serán ellas las que nos den la motivación necesaria para seguir estudiando.

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Para finalizar

Este artículo es la edición de una entrevista realizada por Analía Brodsky (Licenciada en Psicología) para el programa radial “Vocaciones en Red”. El mismo se dirige a todas las personas que quieran conectar con su vocación, y conocer testimonios de profesionales.

En esta emisión se entrevistó a una egresada de la licenciatura en Ingeniería Química que nos pudo contar sobre su experiencia profesional. Si quieres saber más sobre esta profesión o sobre las universidades que la dictan, te recomendamos que ingreses a cursosycarreras.com.mx.

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